Vidas sostenibles

Pan listo para hornear
“Ganarás el pan con el sudor de tu frente” es una de esas frases que se han estado colando en nuestro subconsciente durante siglos. Una frase lapidaria que ha llevado a muchas generaciones a cumplirla a rajatabla. El mensaje se ha grabado en nuestras mentes y ha creado una categoría indeleble en su interior.

En efecto, nuestros abuelos, nuestros padres y nosotros mismos hemos trabajado “duro, muy duro”. Los recursos son pocos y el fututo incierto, y por eso nuestra cultura occidental se ha entregado al trabajo en cuerpo y alma. Panaderos, carpinteros, electricistas, fontaneros, floristas, cocineros, jardineros, médicos, agricultores….., mujeres y hombres agarrados por siempre a la vida y a la supervivencia a través del trabajo para procurarse seguridad y sustento. Es el trabajo como una maldición. Es el trabajo separado de la vida misma.

La alternativa a este planteamiento tiene su base en la idea de sostenibilidad como algo transversal en nuestras vidas: qué preferimos ¿separar el trabajo del resto de nuestra vida o incrustarlo en nuestra vida, imbricar trabajo y vida en un proyecto conjunto, en equilibrio? Quizás a muchos les puede parecer una utopía o sólo realizable en aquellos trabajos que se consideran “vocacionales”, pero algunos estamos convencidos de que no es tan difícil conseguir que tu trabajo te guste tanto que se convierta en algo en lo que puedas disfrutar, crecer como persona, aprender día a día, innovar… y de paso ganar el suficiente dinero para vivir una vida digna. Conseguir VIVIR HACIENDO LO QUE TE GUSTA…….¡¡¡¡Eso no tiene precio!!!!

¿Que claves debemos desvelar?
Quizás podríamos ponernos delante de un espejo y preguntarnos:

1º ¿Qué sé hacer? o ¿Qué me gusta hacer?
2º ¿Qué necesito para llevar a cabo mi idea: más formación, dinero, medios técnicos etc…?
3º ¿Estamos dispuestos a esforzarnos y trabajar duro por poner en práctica mi idea?
4º ¿Con qué apoyos cuento: familia, amigos, instituciones….?
5º ¿Cómo voy a enfrentarme a la incertidumbre y al miedo al fracaso?

Todas esta reflexiones nos ayudarán a establecer una balanza de pros y contras, hacia el desarrollo de una idea propia y genuina de trabajo y vida.  Un nuevo paradigma se abre ante nosotros: “la sostenibilidad”, es también aplicable a las metas profesionales, a las inquietudes empresariales, a la creación y el emprendimiento laboral como un proyecto de vida por el que merezca realmente la pena trabajar duro, por el que merezca la pena vivir.

Un paradigma nuevo necesita nuevos caminos por los que transitar. ¿Quién los conoce? A andar se empieza andando.

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