Emprender en el sector del vino con una microbodega

Microbodega Rodriguez Morán. Vinos de Zamora

Juan José Moreno

Me ha vuelto a ocurrir. Paso gran parte de mi tiempo pensando, investigando, recopilando e informando sobre el nuevo modelo de Autoempleo Sostenible desde la óptica de lo que he considerado como “Antropología del Trabajo”. Después de un par de años empiezo a pensar que me estoy convirtiendo en un experto en la materia. Luego, llegan los verdaderos protagonistas contando su propia experiencia a su manera, según se lo he pedido. Cuando me envían su historia me digo: buen material, con esto debería de poder escribir un buen artículo. Intento extraer su esencia, principalmente todo lo que sirva para ayudar a otros. Después de una hora, aún no he conseguido trenzar siquiera el hilo conductor del artículo y es entonces cuando caigo en la cuenta: la historia está magistralmente contada por su verdadero protagonista. A continuación doy gracias de que mi vida esté jalonada por multitud de puntos de referencia que me recuerdan que simplemente soy un eterno aprendiz.  

Dispongámonos pues a aprender de la mano de Juan José Moreno. Pero antes, quiero recordar que cuando hablo de Autoempleo Sostenible, no quiero dar a entender que las cosas sean fáciles en un proyecto de emprendimiento personal sostenible; no obstante, conocer de antemano sus conceptos básicos nos va a ayudar a reunir el ímpetu, la decisión, la pasión y la energía necesarias.

Es cierto que es necesaria mucha energía vital para poner en marcha un proyecto y luchar por él, como se suele decir con uñas y dientes. No se trata de sufrir, sino de sentir pasión por lo que haces. Esto es lo que he aprendido de Juan José Moreno y su “Microbodega”.  He de admitir que al principio de conocer su proyecto pensaba que no se trataba de un emprendimiento propio, pues cuando habla de él en su blog o en las redes sociales siempre se incluye como un trabajador más. ¿Falta de confianza? De ninguna manera, es simplemente humildad. La misma humildad que se desprende de la calificación de su empresa como  “Microbodega”, lo cual destila “sabiduría sostenible”, al dimensionar su negocio adecuadamente en relación con los recursos de que dispone.

Vendimiando para la Microbodega El Alumbro
Él sabe muy bien que emprender no es fácil, en el sector del vino hay mucha competencia y los requisitos legales para conseguir certificaciones como “Vino Ecológico” o “Vino con Denominación de Origen” son muchos y a veces se convierten en obstáculos insalvables, pero Juan José sigue adelante luchando por hacer un “vino sano”, luchando por hacerse un hueco que le permita vivir de su pasión, “hacer vino de sus viñas”, a las que cuida sin agregar ningún abono químico y ningún producto de síntesis química.  Cuida de sus viñas a la vez que cuida el entorno natural en el que se reproducen, se interesa por aprender sobre la flora que crece entre su cultivo, y la respeta y la considera como una importante aliada que atrae insectos beneficiosos, eficaces en el control de plagas y aliados para la polinización. 
En su blog, no sólo habla de vino sino de todo el ambiente natural en el que crecen sus viñas y nos muestra imágenes de las plantas silvestres que conviven con ellas. Juan José nos cuenta su proyecto como un proceso con el que crecer día a día. Un proceso trufado de valores en todas sus dimensiones. Pero dejemos que nos lo cuente a su manera:

 “Me crié aquí en Villamor de los Escuderos ayudando a mi abuelo, que tenia 6 Has. de viñas, la mayoría de híbrido, productor directo, que era lo que por aquel entonces se tenía; también uva de mesa albillo, jerez y malvasía.  Me viene muchas veces a la memoria una viña de tinta viejísima que teníamos en un pago que llamaban Las Tres Lagunas. Cuánto me acuerdo de ella, de sus exiguos racimos y de cómo se quejaba mi abuelo del poco fruto que daba. ¡Quién la pillara ahora!
 

Vendimia Bodega Rodriguez Morán. Zamora 
Pero toda la historia comienza en Alcalá de Henares a principios de los años 90, cuando conozco al padre de la que es ahora mi mujer. Mi suegro es un gran aficionado al vino y con él desde el 87 empiezo a apreciar lo que es un buen vino. Acostumbrado como estaba a beber vinos de “aquella manera” en las bodegas subterráneas de mi pueblo, me planteo el reto de conseguir hacer en principio un vino digamos….. “bebible” en mi tierra.

 
A todo esto, desde siempre me gustó la vida en el campo y la agricultura, y durante mis años de formación siempre procuré acercarme a este mundo y sobre todo al movimiento de la agricultura ecológica que seguía desde los inicios en España de la mítica revista “Integral”.
En fin, que con las mismas me lié la manta a la cabeza y planté en principio 2 Has. en 1999. A todo esto hice el curso de enología y viticultura en el IMIA en la finca de El Encin, donde tuve el honor de conocer entre otros profesores a D. Luis Hidalgo, (este sí que se ganó el don) el último mito de la ciencia vitivinícola española. Durante todo este periplo he procurado seguir aprendiendo de manera autodidacta asistiendo a cuantos talleres de formación he podido, algunos impartidos por Manuel Ruiz Hernández y Jesús Lázaro, y a través de la superenciclopedia que supone internet.
La idea de hacer vinos lo más naturales posibles nace primero por la vocación naturista personal, que me viene de antes de conocer el mundo del vino, y segundo porque no sé hacerlo de otra manera, en el sentido de que para mí es mucho más sencillo ir aprendiendo paso a paso, añada tras añada, a llenar el depósito de productos que desvirtúen lo que a mi modo de ver tiene que ser un vino.

Viñedos de Microbodega El Alumbro
Mis prioridades son: primero que sea saludable. ¿Qué quiere decir esto? Que cuando lo tomes no estés perjudicando más tu salud de lo que lo pueda hacer el alcohol que contiene. Segundo, que esté rico. ¿Significa esto que para conseguir que esté rico voy a añadir sustancias que de forma natural no se encuentran en el vino? Pues la respuesta es rotundamente NO.
Me dicen: Estás loco, vas contracorriente, así vas a fracasar, etc etc…..Es posible que tengan razón, lo respeto y también lo pido para mí, pero compruebo añada tras añada como cada vez los hacemos un poquito más ricos de esta forma.
Tampoco me considero un iluminado que vaya a descubrir a estas alturas algo sobre enología y si un vino se me va a perder, está claro que usaré los medios que estén a mi alcance, pero solo y exclusivamente para que no se me estropee el producto, NUNCA sistemáticamente para supuestamente “mejorar” el vino. Hemos empezado en el peor de los momentos, pero no pasa nada, estamos acostumbrados a las dificultades y continuaremos hasta donde podamos con el proyecto.

Un saludo desde La Tierra del Vino de Zamora.”

 
Un gran ejemplo de superación y espíritu de lucha. Sus principios son difíciles de quebrantar por cuestiones de tipo monetario. Además de querer hacer vino sano y bueno y de estar dispuesto a aprender cada día un poco más, su proyecto rezuma humildad. Os invito a que leáis su blog y que degustéis sus vinos para comprobarlo. La Microbodega, que comercializa sus vinos con la marca El Alumbro, se encuentra en Villamor de los Escuderos, Zamora.

Su sitio web: Microbodega Rodriguez Morán

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2 reacciones a Emprender en el sector del vino con una microbodega

  1. Pedro dice:

    Hola, creo recordar que conocí a Juan José en la tienda de un buen amigo (Ezequiel de Reserva y Cata), cuando se presentó con su hijo y nos sorprendió en una conversación sobre vinos naturales. precisamente venía de una presentación y abrimos un par de botellas de sus vinos. Curiosos, originales y vinos para tomar sin complejos. Nos sorprendió un blanco hecho de verdeja con una textura inigualable. Me llevé una caja a casa y disfruté de esos vinos hechos con el corazón.
    Enhorabuena y ánimo

  2. Yo también he probado ya sus vinos y creo que son una excelente creación. ¡¡Ánimo Juan José y sobre todo gracias por tu entrega!!!

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