Cosmética andalusí, ¡qué gran idea!, ahora vas y lo cuentas

Primeras Jornadas de Autoempleo Sostenible

He conocido de cerca muchos casos de gente que mantiene en secreto su plan de negocio no vaya a ser que se lo copien. Peor aún, hay quien lo mantiene en secreto durante años. Y aún puede ser peor si al cabo de los años alguien, -que no es él- se le adelanta y pone en marcha la idea, ahora que ya se había puesto las pilas, también es mala suerte, ¡qué fatalidad!

 

Mucha gente tiene miedo a emprender y esta es una de las excusas más socorridas, el miedo a que me copien la idea, que va cogidito de la mano con un auténtico pánico a la competencia. Este torticero juego de egoísmos es propio de una economía deshumanizada y dispuesta a saltarse algunas fases del proceso que significa un emprendimiento sostenible. Saltarse algunas fases resulta muy útil para ir directamente a por la pasta, claro.

 

Las cosas se han de contar si quieres avanzar en tu conocimiento sobre cualquier tema y recibir la ayuda de los demás. Cuanto más difícil y más escondida esté la información que buscas, con más razón debes de aplicar ésta máxima. Cuando cuentas tu idea y sobre todo cuando la cuentas con pasión, ocurre que la gente reacciona con empatía, te escuchan y te ayudan en lo que pueden. De los que te pueden ayudar no todos estarán dispuestos a hacerlo, pero otros muchos sí, aunque aún haya gente que esto no se lo querrá creer. El estudio, el aprendizaje ya sea del tipo formal, no formal, informal, o investigación autodidacta, se nutre de información que sale y que entra, que se comparte, que fluye de aquí para allá, que corre de boca en boca. Si prefieres guardar todo esto bajo siete llaves, luego no te quejes de que alguien te ha copiado la idea.

 

Por ejemplo, la idea de Ángel y Elena sobre la cosmética andalusí es la columna vertebral de su proyecto Biovegetalis. Llevan ya unos cuantos años investigando sobre ella y cada vez están más entusiasmados, en vista de lo que ha supuesto para la consolidación de su proyecto de vida. La cosmética andalusí es una aportación filosófica e histórica a la cosmética natural del siglo XXI, rescatar la esencia de lo que suponía para la cultura andalusí la producción artesanal y la utilización de productos cosméticos partiendo de las materias primas más puras e inocuas para la piel y la salud humanas. El arte de la cosmética no era en aquella época una mera cuestión de estética, era mucho más. Era una cultura de la higiene, un ritual, una excusa para relacionarse, una fuente de salud y de placer para el cuerpo y la mente. La proyección de esa esencia ha sido integrada en una visión cosmológica personal que incluye el veganismo, la ecología y una escucha activa hacia las necesidades de sus clientes/amigos. ¿Alguien cree que esto se puede copiar? No es una pregunta retórica. Tampoco pretendo que sea un desafío, puedo estar equivocado -pero poco-. Que alguien me explique cómo se puede copiar la pasión, el trabajo de investigación llevado a cabo, la filosofía que corre paralela a un proceso de crecimiento personal, la personalísima relación con los clientes y un montón de cosas más.

 

Hamman
Ellos han decidido que tienen que saber muy bien lo que venden, por qué lo venden y a quién se lo venden, por eso no han parado de contar y contar hasta la saciedad su proyecto, para no dejar de aprender nunca, para compartir su espléndida creatividad y entusiasmo por las cosas en las que creen. Como buenos emprendedores sostenibles han decidido no dedicar su vida a ganar el máximo de dinero posible y cuanto antes mejor. Han dedicado su proyecto a empoderarse permanentemente a base de hacer preguntas y de contar lo que han aprendido, como elementos esenciales de un proyecto capaz de crear varios tipos de riqueza, además del dinero.

Muy amablemente colaboraron en las I Jornadas de Autoempleo Sostenible (Alicante, 2013) y nos contaron sus cosas con este entusiasmo y convicción:

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