Cómo emprender en Agroecología en una sola lección

cosecha de uvas
Este artículo tiene dos partes, la primera es una mera introducción que pone de relieve la situación actual en España en relación con el emprendimiento en Agroecología. Todo basado en hechos reales, vividos en directo por quien escribe. Nada de hipótesis ni de teorías: es lo que yo he visto muy de cerca y que está pasando ahora.

 

La segunda es una breve pero contundente lección sobre cómo emprender en Agroecología. ¿Por qué digo lección y no consejos, reflexiones o ideas? Muy sencillo, porque deseo provocar.

 

 

Primera parte: situación actual de la Agroecología en España (si lees esta parte, la lección -que viene al final del artículo- te será más provechosa).

 Debo aclarar que, salvo excepciones, lo que se está llevando a cabo no es agroecología, sino cultivo ecológico. La diferencia está en que mientras en la primera existe una visión holística, un enfoque múltiple que incluye a la ecología y al medioambiente integrándolos con una dimensión social, el cultivo ecológico es de visión más corta. Por tanto, cambiemos el chip y hablemos de lo que de verdad hay, que es el cultivo ecológico. En España, un producto ecológico es sinónimo de producto con sello de certificación ecológica -y punto-: si el productor no consigue el sello, el producto no es -oficialmente- ecológico.

 

Uva del Vinalopó

 

Si hablamos de superficie cultivada en ecológico, España está a la cabeza de Europa, y actualmente se encuentra en un crecimiento continuo; sin embargo el gasto de la población en productos ecológicos está muy por debajo de la media Europea. ¿Por qué?

 

– Porque más del 70% de los producidos aquí son exportados fuera de España………

– ¿Qué tontería, no? Si los vendieran aquí podrían ahorrarse los gastos de transporte y así los venderían más baratos………

– Quita, quita, … ¿más baratos?, … ¿cómo de baratos, tanto como dejarlos al mismo precio que los productos convencionales o quizás un poquitín más caros? No hombre, no, …. aquí se tendrían que vender bastante más caros que los productos convencionales.

– Pero si los vendes mucho más caros aquí, la gente no los va a comprar.

– Pues claro, pareces tonto hombre…¿Por qué te crees que los venden a la Europa rica? Porque allí sí que pueden pagar esos precios.

– Pero entonces, …… el gasto de transporte, el gasto en gasolina, la contaminación del aire, el cambio climático, el compromiso social…… ¿no hay en el cultivo ecológico la más mínima aportación que no tenga que ver con el beneficio? ¿No es capaz de renunciar el productor lo más mínimo a una parte del lucro, dando a su producto el valor añadido de un concepto ecológico del beneficio?

– Ése no es nuestro problema. Nosotros ya hacemos bastante con producir en ecológico. Y no creas, sí que renunciamos al beneficio, ya que al mover tanto la mercancía existen muchos intermediarios que son los que se llevan la pasta.

 

Efectivamente, hemos vuelto a lo que se decía al principio: no es agroecología lo que hacen, sino producción en ecológico. La agroecología sí que tendría en cuenta el problema medioambiental y el problema social que se genera por el transporte lejano de los productos, por el abuso de los intermediarios y por el hecho de no tener la población la oportunidad de consumir alimentos sanos. Al final son unos pocos intermediarios los que se enriquecen a costa de los demás. Entonces qué, … ¿seguimos esperando a que se produzca un cambio, o nos ponemos manos a la obra nosotros?

 

Cuidando el huerto

 

Aparentemente, en la actualidad son muchos los que lo intentan por su cuenta. En el filo de la crisis han tenido un arrebato y han pensado en ese puñado de hectáreas que tenían ahí como reserva improductiva, para la puesta en marcha de una producción agroecológica, o agrológica, o ecológica o lo que entiendan ellos que puedan utilizar instrumentalmente como valor añadido para vender más caros sus productos. Simplemente saben que todo lo que produzcan en ecológico lo tienen literalmente vendido a muy buen precio fuera de España, incluso antes de plantarlo. Esta utilización instrumental que hacen del concepto agroecológico va unido a la más completa ignorancia de los más elementales principios del Desarrollo Humano Sostenible.

 

Otro modelo de instrumentalización de la ecología que está ocurriendo hoy día es el gran boom de los Huertos Urbanos Ecológicos. En otro artículo de este blog intenté poner de relieve la validez de estos huertos ecológicos como escuela de valores para la ciudadanía. Hoy me toca presentaros el lado oscuro, desvelando un fenómeno social muy en boga: la explotación de cualquier pedazo de tierra, sea terreno urbano, urbanizable o rústico, da igual, como pequeños huertos cultivables, para su utilización por los usuarios a medio camino entre una economía de subsistencia y un plan meditado de regreso a la tierra o simplemente como lugar de ocio y esparcimiento familiar.

 

Por mi actividad profesional, he tenido muchas consultas sobre cómo enfocar este tipo de actividad económica desde el punto de vista de un emprendimiento para sofocar la crisis. Éste es el primer denominador común, gente que tenía esos recursos desde antes, pero sólo se les ha ocurrido la idea ahora, por su situación particular y porque han oído que este es un tipo de actividad económica con un futuro prometedor. El otro denominador común es el enfoque puramente empresarial en el que la oferta a los usuarios es muy simple: alquílame una parcela de huerto y cultiva en ecológico, está de moda. Ahora bien, no me preguntes como tienes que cultivar en ecológico porque no tengo ni idea. Existe una variante: los que creen que cultivar en ecológico es cultivar como lo hacía su padre hace 30 años.

 

Para estos emprendedores las cuentas salen si consiguen alquilar por ejemplo 30 parcelas a 60 € la parcela, mas aparte los gastos de riego, abonado, maquinarias y otros servicios varios. Pero lo quieren ya, antes de empezar, que la gente se comprometa, incluso que les paguen varios meses por adelantado, porque con ese dinero ellos van a construir una balsa para riego y van a poner una valla en el terreno. Todo depende del eje riesgo-beneficio y no se les ve ni se les adivina ni un ápice de compromiso social.

 

Huerto urbano

 

Si realmente asumieran ese compromiso social, serían ellos mismos en primera persona los que se pondrían el mono de trabajo, aprenderían sobre agroecología y se pondrían a cultivar la tierra para dar ejemplo de que se puede vivir de la tierra sin dejar de “vivir la tierra”. Luego, puede que un buen día, mientras se secan el sudor de la frente con un pañuelo vean llegar a alguien que les pregunte: ¿es aquí donde los huertos ecológicos?  Eso sí que podría ser un autoempleo sostenible.

 

Segunda parte: cómo emprender en Agroecología en una sola y corta lección

 La lección es muy simple y muy compleja a la vez. La Agroecología es un concepto científico y muy moderno que pertenece a un nuevo paradigma que se denomina Desarrollo Humano Sostenible. En consecuencia, yo la resumiría así:

La agroecología no es “vivir de la tierra”, sino “vivir la tierra”.

Gracias a mi amigo, compañero y alumno José Eulalio Beamud, por enseñarme la expresión “vivir la tierra” al mismo tiempo que me comunicaba el sentimiento y la emoción de lo mucho que subyace en ella.

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5 reacciones a Cómo emprender en Agroecología en una sola lección

  1. Luz Gómez dice:

    Hola Pepe¡ Por aqui estamos de nuevo, no tengo ninguna duda de lo que estoy poniendo en marcha.
    Además de todo lo que estamos haciendo en el curso, ya hemos hecho nuestros primeros semilleros y en breve empezaremos a preparar los bancales.
    Yo también creo en “vivir la tierra” y en dar ejemplo empezando uno mismo y ver si después esas semillitas que vamos sembrando dan su fruto, tanto a nivel de compromiso social como de cosecha que recojamos.

  2. “Vivir la tierra” es conectarse con la abundancia de la naturaleza.

  3. Efectivamente amigos, la actitud personal es la que cuenta y en esa actitud está el tomar la iniciativa, no en delegar en otros para que la tomen y en ofrecer un valor añadido a tu proyecto que nace desde la idea de crear para uno mismo y para los demás.
    En esta filosofía de vida el ánimo de lucro y el vivir sólo pendientes de ganar mucho dinero y sumarse al carro de lo ecológico por dinero, eso no es ecología eso es oportunismo. La ecología es conciencia, todo lo demás es capitalismo disfrazado de ecología.

  4. Interesante planteamiento. La diferencia entre ecológico y agroecológico es la actitud personal respecto a la implicación en determinados factores (uso razonable del agua, gestión de residuos, formación…) y no solamente con respecto al negocio en si, sino a la implicación social del proyecto. Ecológico, agroecológico, sostenible, sustentable, agricultura tradicional…son muchos terminos que se usan muy alegremente en los últimos tiempos.

  5. José Eulalio dice:

    Vivir la tierra se basa en un sentir y comprender nuestra conexión con la naturaleza. La agricultura radica en una manera de vivir dignamente, desde el respeto tanto al entorno como al resto de seres con los que compartimos nuestro mundo. Son los valores de cooperación, respeto, solidaridad y amor por la tierra los que forman la filosofía de esta visión de la agricultura.
    Gracias a tí jotap por ayudar a aflorar esa sensación.

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