Claves para volver al campo a vivir la tierra

Primeras Jornadas de Autoempleo Sostenible

Jamás hubiera imaginado que una crisis pudiera resultar una bendición. En chino mandarín solo existe una palabra para nombrar “crisis” y “oportunidad”, para ellos el concepto es el mismo y quizá por eso los chinos sean tan emprendedores. En España hemos tenido ya unos cuantos años para quejarnos y parece que hemos aprendido que así no se consigue nada. Ya sé que muchos siguen paralizados esperando no se qué y que otros han visto en “vivir de la tierra” una tabla de salvación, pero cada día me encuentro con nuevos casos de gente que desea “vivir la tierra”, no como una solución a la crisis sino como un nuevo proyecto de vida. La vuelta al campo deja de ser entonces una imposición para convertirse en una elección consciente.

 

En los años sesenta del siglo pasado se produjo la llamada de sirenas que hizo que la gente abordara las ciudades deseosos de una vida mejor. El campo estaba lleno de tiranos, terratenientes, plagas, heladas, sequías, inundaciones, desigualdades y analfabetismo entre otras cosas. La tecnología vino a poner la puntilla a la situación, relegando a los trabajadores del campo a la miseria más absoluta. El nuevo canto de sirenas suena ahora en dirección contraria y nos promete calidad de vida. Pasar del concepto de una vida mejor al de calidad de vida es un gran adelanto en la historia de la humanidad, porque hemos incorporado nuevos significados que tienen que ver con la ética y con los valores. Con “vivir la tierra” en vez de “vivir de la tierra”.

 

José Eulalio y José Antonio son personas reinventadas por ellos mismos. La vuelta al campo para ellos ha sido fruto de una elección basada en valores que han ido adquiriendo a lo largo de sus vidas. Han trabajado como técnico topógrafo y sociólogo respectivamente, y tienen muchas cosas en común; para mí la más importante es un nivel de conciencia que les impulsa a aportar algo a la sociedad. Sus proyectos de vida han adquirido un compromiso de servicio a los demás aún a sabiendas de que para andar ese camino han de ir ligeros de equipaje. Renunciar a cosas del presente a sabiendas de que cualquier beneficio material se proyecta en un futuro incierto es un signo de fortaleza y de confianza. Pero ir ligeros de equipaje se refiere a lo material, la riqueza se encuentra en el camino interior de búsqueda de sí mismos. Es ahí donde ellos nadan en la abundancia.

 

gallinero

 

Si les preguntas ahora, ellos dicen que son agricultores. Pero este tipo de agricultores necesita una explicación. De la misma manera que el campo de hoy ya no es el campo de hace 60 años, se puede afirmar que en realidad la gente no vuelve al campo. No puedes volver a un lugar donde nunca has estado. Si vuelves, será a otro campo, no el que dejaste hace 60 años. Ese campo ya no existe, se lo ha llevado la vida al igual que al río se lo lleva continuamente la corriente. El campo es otro campo y al agricultor es otro agricultor, de eso no hay duda. También la agricultura ha evolucionado, en la inmensa mayoría de los casos para mal, enferma de la misma enfermedad que las demás actividades económicas. El culto al dinero, la explotación intensiva de la tierra, los intermediarios, los abonos químicos, la especulación en los precios, el despilfarro para regular los precios, el reparto no equitativo y las multinacionales que nos quieren impedir que guardemos algunas semillas de la cosecha de este año para plantarlas al que viene. La brutal dependencia económica se ha extendido a los alimentos y estamos llegando a altas cuotas de pérdida de nuestra soberanía alimentaria.

 

Por eso, el nuevo tipo de agricultor que se dedica a la agroecología, necesita ahora de una ardua y compleja explicación. Una explicación que aclare que ser agricultor en agroecología implica en primer lugar una nueva forma de relacionarse con la tierra, compleja, multidisciplinar, holística, que intenta explicar el todo a partir del conjunto, haciendo que los procesos de producción sean sostenibles y creando una nueva cultura campesina. Una cultura que alimentará el futuro de la nueva agricultura sujeta a valores de una forma consciente, intencional. Pero llegados a este punto la cosa no ha hecho más que comenzar, la explicación ha de continuar, porque la agroecología también se ocupa del desarrollo local. Se trata de cuidar de la tierra, no de tu tierra; de actuar sinérgicamente con el vecino, colaborando y no compitiendo. Trabajando para una soberanía alimentaria a partir de la lucha contra la pérdida de las semillas de variedades autóctonas. Aunando recursos y esfuerzos y trabajando en red.

 

La estrategia del antiguo paradigma economicista que defiende de manera exacerbada la especialización es sustituida aquí por una equilibrada diversificación de la actividad económica, en previsión de malas cosechas. La estrategia del crecimiento continuo deja lugar a un adecuado dimensionamiento de la actividad con el objetivo de poder conciliar e integrar la actividad económica con las relaciones familiares y sociales. Otras habilidades surgidas de la inevitable evolución tecnológica como la utilización de las nuevas tecnologías, incluyendo internet han sido bienvenidas siempre que implique una utilización sostenible. Ambos tienen su blog, que constituye su ventana de comunicación con el mundo. El nuevo agricultor es una persona que está a la vanguardia de cualquier tipo de conocimiento, que lo mismo te planta unas patatas que habla con sus clientes por skype, cuelga un video en Youtube con un tutorial sobre la cría de gallinas felices o te ofrece un taller presencial para que aprendas a construir tu horno/barbacoa hecho con paja y barro.

 

Horno de paja y barro

 

José Antonio y José Eulalio están sobradamente preparados para impartir divertidos cursos y talleres relacionados con el campo, ofrecen su casa como hotel rural donde la gente puede acudir para ayudar en las tareas del campo a cambio de un precio asequible de alojamiento y comida y de un valioso aprendizaje (turismo rural activo y participativo). Ofrecen cestas de frutas, verduras y otros artículos de producción ecológica y te las llevan a casa. Los pedidos se pueden hacer a través del blog Madre Tierra. La relación con los clientes está basada en la confianza y en la amistad. El alquiler de parcelas para que la gente tenga sus primeros contactos con la agroecología, junto con talleres extraordinarios como la bioconstrucción son actividades que no solo tienen la función de completar sus ingresos económicos, sino que fundamentalmente cumplen una función de relación con el mundo exterior, de integración con la comunidad y de crecimiento personal.

Ambos tuvieron el detalle de acudir a las I Jornadas de Autoempleo Sostenible y darnos todas estas explicaciones y muchas más. Todo está recogido en el siguiente vídeo:

 

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2 reacciones a Claves para volver al campo a vivir la tierra

  1. OLGA MAZZA dice:

    la agroecología la practico desde que era una niña junto con mis padres y abuelos.Se puede ,no es rentable ,es decir no deja grandes ganancias. pero es saludable ,doy los talleres ad honoren,los talleristas almuerzan o toman un refrigerio sin costo alguno,les ofrezcos las semillas de la propia cosecha ,se intercambian plantines ,semillas y lo producido .así pasamos la crisis del 2001,no nos faltó el alimento sano .Bueno luego vino la invasión de los cultivos sojeros, lo que implica herbicidas ,fumigaciones ,que acarrearon contaminacion a la salud y a la propia tierra ya que se rompió la cadena ecologica….y luego las retenciones a las exportaciones.Pero toda crisis hace recapacitar,no enloquecerse y volver a las fuentes…..sigo el surco,voy por buen camino…no se si lo hago bien,,,pero es el mio….

  2. Interesante artículo. Nosotros estamos dando el paso ahora mismo, marcando nuestro camino, y artículos como este ayudan mucho.

    Gracias

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